Les Revenants

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La atmósfera tensa de Twin Peaks vuelve a la pequeña pantalla de la mano de nuestros vecinos franceses. Nunca lo hubiérais imaginado, pero en la frontera este de Francia se encuentra la otra mitad del famoso pueblo de montaña creado por David Lynch y Mark Frost, ya que no sólo comparte el mismo ambiente cargado, sino que podría tratarse perfectamente de pueblos hermanados: los dos son herméticos y pequeños, rodeados de una naturaleza desbordante, lo que siempre da un aire tétrico y solitario, y ambos son habitados por personas oscuras y algo cerradas en sí mismas. Si bien en Les Revenants no se trata de resolver quién mató a Laura Palmer, sí hay otra cuestíon flotando a lo largo de los ocho capítulos que conforman la primera temporada, ¿por qué vuelven los muertos?

Les Revenants - MogwaiPartiendo de una película estrenada en 2004 bajo el mismo título, es Canal+ bajo su marca de series (Creation Originale) quien le da forma de la mano de su director Fabrice Gobert. La banda sonora, sin la cual parte de la ambientación se iría al garete, la compone ni más ni menos que Mogwai, que resucitan para firmar un inquietante conjunto de temas que dan vida (o muerte) a la serie.

Bajo estas premisas, y recalcando que no se trata de una serie de zombis al uso, sino que, también como Twin Peaks, se trata de una mezcla de géneros: terror, misterio, drama, fantástico, esoterismo, policíaco… un batiburrillo de estilos que se entrelazan sin miedo y de forma coherente. El pueblo se encuentra rodeado por las bajas montañas que van dando forma a los cercanos Alpes y como escenario final del mismo la presa que rodea el pueblo le da un plus de inquietud y temerosidad, pues años atrás sufrió un escape masivo sepultando a su paso el pueblo originario y con él, cientos de vidas.

Así nos encontramos ante un escenario hermético y claustrofóbico cuyos personajes principales nos transmiten inquietud pero a la vez una fascinación enfermiza. La primera de las cuestiones que debate la serie es desde la prespectiva personal y social, cómo reaccionan los seres queridos frente a la llegada de un pariente fallecido, la aceptación, el cariño abnegado, la resolución de los temas pendientes, la forma de volver a vivir una vida que ha seguido adelante sin ellos… Luego, el rumbo de la misma torna hacia un terreno más resbaladizo cuando se cuestiona el origen y la naturaleza de lo que está sucediendo, en un intento de justificar de la forma más lógica posible esa vuelta a la vida. Sin dejar estas cuestiones atrás, van surgiendo nuevas incógnitas como la posibilidad de que vuelvan a desaparecer, o su inmortalidad. Todo ello rodeado de la inquietud inherente a la muerte y de malas vibraciones respecto al embalse, pues algo raro sucede y nadie parece saber nada.

La trama se retroalimenta de pequeñas subtramas centradas en cada uno de los personajes principales: la adolescente Camille que busca con desesperación la aceptación de su hermana gemela y el amor del chico que le gustaba; Simon, quien desea retomar su vida al lado de su prometida Adéle; Julie, víctima de un asesino en serie siete años atrás, que intenta darle un sentido a su vida en la persona de Victor, un niño que aparece de la nada; Serge, que se reúne con su hermano mayor y trata de superar su enfermedad…

Además del buen y sólido guión, la serie se refuerza por una gran calidad técnica, una fotografía exquisita, la banda sonora que comentaba de Mogwai que al parecer fue grabada antes de rodar, y un opening a la altura de True Blood o la misma Twin Peaks. En definitiva, una serie para disfrutar de la trama y de una buena calidad a este lado del charco, para variar.

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Descarga a sesión de Odiocomicsans no Rif Rock Cambados

Cun pouco de retraso por problemas loxísticos conseguimos facer cada un dos integrantes do blog unha selección do mellor que se puido escoitar o 13 de Abril no Rif Rock en Cambados. Os novatos da cabina comprenderon o ambiente perfectamente e soou moitísimo garage, como  en toda boa festa que se precie. Moitas gracias a Mon por darnos a oportunidade, e esperamos poder repetir algún día!. Podedes descargar a sesión nos catro enlaces subidos ó blog oficial do templo:

http://rifrockerz.blogspot.com.es/2013/04/descarga-4-sesions-de-odio-comic-sans.html

A metade dos compoñentes do blog somos fotoxénicos

Odiocomicsans djset no Rif Rock (Cambados)

Neste mundo sumamente globalizado unha fonte trata de gobernalos a todos, unha fonte racista que renega dos seus vellos compañeiros Arial ou Times New Roman (e xa non falemos de Windings). Unha ameaza real, un monstruo imparable, que comezou contaminando os colexios de todo o país e que se transmite por vía respiratoira, como cicloxénese explosiva pandémica. Pero catro rapaces chegados de toda a xeografía galega deciden que isto non pode cotinuar e por elo, celebramos un encontro contra os tipos de letras fascistas este mesmo Abril. Os catro integrantes deste sacrosanto blog estaremos este sábado 13  no bar amigo e segunda casa Rif Rock pinchando a música que nos gusta a partires das 12 da noite. Cada un cun estilo diferente, coincidimos no odio a Fraga e á fonte Comic Sans! A que esperas para estar alí?

PD: Non é seguro que todos odiemos a Fraga.

Little Inferno

A cheminea Little Inferno TM

Queimar cousas para obter cartos cos que comprar máis cousas para queimar. Así resúmese este experimento xogable da man de Tomorrow Corporation, una nova compañía indie cos creadores do exitazo World of Goo (o cal forma parte do gran revival indie dos últimos anos). O estilo gráfico é total debedor deste último, con grandes nexos en común (home do tempo – pintor) e cunha crítica ó modo de vida actual e ó despilfarro enerxético.

Os creadores querían satirizar ós típicos videoxogos nos que sen ningún obxectivo necesitas realizar tareas de dudoso disfrute, para conseguir algo máis grande e mellor (qué pasa MMOs?). Realmente,  o gran punto de Little Inferno é que a tristeza que deixa entrever, está envolta nun paquete espectacular. O deseño gráfico de obxetos é abraiante e fai máis que levadero a tarea repetitiva de queimar.

O caso, é que moitos usuarios poderían sentirse timados coa mecánica do xogo, non existe un gran final, un gran premio despois de todo isto. Simplemente tes que queimar todo o que poidas comprar dos diversos catálogos que a compañía que comercializa a chimenea Little Inferno TM dache a túa disposición. E todo isto sen moverte do carón do lume, envío a domicilio case instantáneo!

Non vou desvelar nada da trama, tampouco hai moito que dicir. Usuarios de Ipad e demáis merdas, este é o voso xogo (e a un precio razonable). Usuarios de PC, esperade a que estea de oferta escandalosa (como fixen eu :D) porque os 10 euros que custa é un precio desmedido e abusivo. E sobretodo, que continúe o indie de moda durante moitos anos máis.

PD: Como profesional do mundo das chemineas a miña opinión é moi favorable ó respeto da cheminea Little Inferno TM. Sen problema algun de retorno de fumes, nin de corrosión no patinillo e cunha construcción moi sólida. (lol)

Neofolk de extrema derecha (I)

Hace no mucho se cancelaba en Madrid un concierto de los Reserva Espiritual de Occidente  por motivos aparentemente políticos, incluyendo amenazas y palabras altisonantes, comentarios cruzados en foros y comunicados oficiales. Bueno, cosas que pasan, sí, claro. Pero no. A mí me jode por igual que cancelen a los Skrewdriver o los Estirpe Imperial (tienen algún tema que mola y todo) que a los Lendakaris Muertos o a Soziedad Alkoholica, me gusten más o menos lo que hacen unos y otros. Y, en este caso, ni eso, porque el jueguecito de REO con la iconografía falangista es algo bastante utilizado en cierta escena -ya decadente- de la que me gustaría hablaros hoy.

Muy sutil todo (foto de sr_atlantico).

Empecemos por las confesiones: me fascina la iconografía de la Alemania nacionalsocialista. En general, la de todos los regímenes autoritarios, pero es que nadie creó tal cantidad de banderas, logos y demás parafernalia fundamentalmente diseñados para el ACOJONE masivo. Y, claro, tenía que fascinarme la herencia musical que desencadena esta parafernalia. A todo ello se suma que nada es tan gracioso como un chiste sobre nazis. Ni siquiera tiene por qué ser un chiste, la verdad. ¿Y cómo he llegado a este nivel de degradación humana? Pues, en contra de lo que podía esperarse, no fue a través del grupo más conocido, sino de los extremadamente subyugantes Blood Axis. Porque sabéis que lo que hace REO ya estuvo de moda en la escena alternativa anglosajona hace como 15-20 años, ¿verdad? ¿O qué esperábais? A partir de aquí se habla de neofolk y martial industrial. Del bueno, no del de REO, que es horrible. Para todo lo demás en relación con esta escena y la dualidad ideología-provocación, acudid por ejemplo aquí.

Parecen gente de fiar (foto en golem.de)

Hablaba de los Blood Axis de Michael Moynihan, un tipo recomendable, no cabe duda. Folk e industrial que dominarían la radiofórmula de haber ganado los nazis la IIGM. Si ellos lo son o no, a mí aún no me ha quedado claro, porque parecen más interesados en el ocultismo y el paganismo que en la propia ideología de corte extremista, aunque han frecuentado ambientes bastante indicativos de por dónde van sus tiros. Más allá de ello, su música me parece aterradora, demencial. Y sí, esto son cosas positivas, ni que sea porque me parecen muy difíciles de lograr. De quedarme con un disco, The gospel of inhumanity, aunque nada mal el folkie Born Again. Con un tema, Churning and Churning. Lo demás: desde discursos de ¿Sir? Oswald Mosley (sí, el padre de Max) hasta bucles con marchas militares y cosas muy alegres y entretenidas.

¿Qué haces, Douglas P.? ¿Cosas? ¿Cosas nazis? (en last.fm)

Probablemente el grupo más conocido de la escena es Death in June, que alcanzó cierta popularidad, sobre todo a raíz de que sus discos fueran prohibidos en Alemania por hacer uso de la Totenkopf como icono (otra muestra más de lo útiles que son las prohibiciones de este tipo de actos). Si prestáis atención, incluso podréis encontrar a algún perroflauta provocador con alguna de sus camisetas (#truestory). Suelo decir que Death in June son Joy Division, pero de verdad. Si estos pretendían provocar aludiendo al regimiento (?) de prostitutas de los campos de trabajo en la Alemania nazi, los primeros consiguieron convertirse en un grupo de postpunk maldito. Si me preguntáis por su ideología, lo que he leído me lleva a tener la impresión de que pocos han llevado más lejos el juego del que os hablaba. Pero yo qué sé. Aún así, su música es fascinante. Hay que quedarse con el Brown Book y con el But, What Ends When the Symbols Shatter? por ser discos seminales de una escena terriblemente underground y en una discografía extensísima. Elegir un tema es prácticamente imposible, por salirme de los dos discos más conocidos, diría Fields. Aunque su tema más polémico, Rose Clouds of Holocaust es también muy recomendable. De verdad, un grupo tremendamente fascinante.

Una tarde cualquiera en Das Kehlsteinhaus (foto en last.fm)

Tienen el estigma de ser el grupo esloveno más conocido y todo ello luciendo esvásticas e iconografía militar de fácil identificación, jugando con ello a nivel estético, así como con elementos propios del comunismo soviético o del nacionalismo racial serbocroata. A mí Laibach me parecen sosísimos, pero gastan un industrial de aire militar la mar de simpático, especialmente en sus inicios, como parte del vanguardista movimiento multidisciplinar NSK en la revoltosa Eslovenia de los años 80. En el Rekapitulacija 80-84 podréis encontrar sus inicios más agresivos, aunque su obra se extiende hasta la actualidad. El año pasado firmaron la banda sonora de la ucronía Iron Sky. Quizá su presencia aquí no está demasiado justificada, pero su nombre y ansias de provocación sí coinciden con la temática general del artículo.

De gran parte de la gente involucrada en esta escena podría haber dudas de su militancia política o de la seriedad de sus mensajes, salvo de alguno. Vamos con ellos.

Representando (foto de luckymojo.com).

Boyd Rice, que posee relación con casi todos los grupos aquí mencionados, es:

  • fundador de la Fundación Abraxas, de corte gnóstico, autoritario, misántropo, elitista y, por qué no, satánico
  • fanático de Charles Manson (como para no serlo)
  • muy relacionado con gente cercana al Ku Klux Klan y al American Front
  • y, bueno, a ver, vale, no sigo que aburro.

Desde colaboraciones hasta discos completos e, incluso, relaciones personales como la que mantuvo durante años con el líder de Blood Axis. Todo esto incita a no pensar demasiado bien de los anteriores, esto parece cierto. Y si queréis seguir, hay más. Musicalmente, se le conoce por su nombre o por NON y en su estilo se puede encontrar electrónica y spoken word mezclados con una nostalgia panfletaria bastante deprimente. De verdad que no sabría decir cuál de sus discos me da más grima, ni cual de sus canciones. Pero, ¿a que parece majo?

Se les ve en la cara: nazis peligrosos (foto en lastfm).

Terminemos ya con los grandes grupos de la escena. Primero, los Sol Invictus de Tony Wakeford. Supuestamente, debió abandonar Death in june debido a discrepancias políticas con Douglas Pierce, ya que Wakeford militaba por aquel entonces en el siempre recomendable grupúsculo fascista British National Front. Formó varias bandas y tuvo proyectos musicales en solitario, pero lo más interesante sigue siendo el cómo adereza su música con unos aires tribales bastante más frescos. Ese paganismo entremezclado con la ultraderecha no deja de ser gracioso, aunque dé miedo. Me quedo entonces con el Against the modern world como disco y con Lex Tallionis como tema. Además le gusta sacarse fotos con su gato y eso me enternece.

Típica foto en un cementerio con una camiseta de florecitas (en lastfm).

Dije que llegué al neofolk a partir de Blood Axis, que ni siquiera son demasiado folkies, pero podía haberlo hecho perfectamente a través de Current 93, por esos toques de gothic country a lo Woven Hand que tanto me gustan. También hay que decir que el folk pagano que practican me resulta atractivo, por lo que he dicho antes y porque, qué coño, son muy buenos. De todos los nombrados, mi grupo favorito. Thunder Perfect Mind y All the Pretty Little Horses son ineludibles, igual que lo es A song for Douglas after he is dead y Nick Cave cantando su All the pretty little horses. Aunque, ojo, muy relacionados también tanto con Wakeford como con Rice, como demuestra esta entrevista del último.

Cerramos aquí la primera parte de este especial que se alarga y se alarga. En la segunda parte, más historias, más links y una lista recopilatoria. En la tercera, quizás, una pequeña reflexión acerca de todo esto. Seguiremos informando.

A amosega de Jay Reatard

Ás veces habitúo a pasarme minutos (¡¡mentira!! horas e horas…) vendo vídeos de música en Youtube, pero non foi ata fai uns meses cando casualmente descubrín un pedazo documental sobre a nova oleada de grupos de garaxe en América. Unha das figuras que máis me chamou a atención foi Jimmy Lee Lindsey Jr. A.K.A Jay Reatard, nado en Memphis en 1980.

Busquei esta fin de semana pasada se tiña novo disco preparado cando de súpeto atopeime con artigos que falaban da súa morte alá polo 2010. O certo é que me quedou moi mal corpo, así que decidín facer un repaso pola súa carreira e compartilo convosco.

Este rapaz enérxico e amante da guitarra comezou a súa carreira con nada máis e nada menos que quince anos (¿que outra cousa se podía facer nunha cidade como Memphis?). Influenciado por grupos da escea underground da súa cidade como Oblivians, creou a banda de culto coñecida como Reatards. Non sería ata o 98 cando lanzaron o seu primeiro LP Teenage Hate, seguido a continuación polo segundo Grown Up Fucked Up. Estes dous discos caracterízanse por un son caseiro e guarro, con voces cargadas de rabia e temas cheos de alma punk. Inda así, a mellor cualidade de Jay e os seus eran os impresionantes directos. Súor, adrenalina e unha intensidade alucinante:

Xa entrados no novo século, a hiperactividade deste mozo prolífico levouno a formar parte de diversas bandas, como The Last Sounds, Bad Times, The Final Solution, Terror Visions… E unha morea máis. Nestes grupos amósase a incorporación de novos elementos, como órganos, sintetizadores, voces femeninas e un tono algo máis melódico ás veces, máis machacón noutras:

No ano 2006 lanzou o seu primeiro disco en solitario, Blood Visions, un álbume formidable que o deu a coñecer por todo o mundo e a asinar posteriormente polo sello Matador Records (Yo la Tengo, Fucked Up, Sonic Yout, Mission of Burma…). A miña canción favorita é a que vos deixo embaixo (en vivo, por suposto):

Tras editar un álbume recopilatorio, o seu disco póstumo chegaría no 2009, Watch me Fall, quizáis o máis melódico e tranquilo de toda a súa carreira, pero non por elo exento de calidade:

Non cabe dúbida que este rapaz deixou unha gran pegada na música. Sempre coherente e honesto nas súas entrevistas, decatámonos que o rock quedou sen unha das súas grandes figuras nestes últimos tempos.

No 2012 editaríase un DVD homenaxe, BETTER THAN SOMETHING: JAY REATARD, que vos recomendo ao cen por cen, sen dúbida algunha.

Yo La Tengo en la Capitol

El grupo de Hoboken hacía su entrada en escena a los diez minutos de la hora de apertura en una Sala Capitol llena. Con puntualidad inglesa, los tres veteranos se apostillaron en sus respectivas posiciones para empezar con cuarenta minutos de música en acústico. Las canciones iban pasando y el sopor pesaba sobre los presentes, hasta que un asistente apostillado en la barra derecha gritó un bien alto “ROCK AND ROLL!!!!”. Petición compartida por todos los presentes, ya que si el terreno acústico es parte indiscutible del grupo, su heterogeneidad para el ámbito del rock es su vertiente más poderosa. A la media hora, las las ganas crispadas de la muchedumbre de mover las caderas ya se masticaban.

Yo La Tengo - Capitol

Tras una pausa innecesariamente larga (sobrepasando ampliamente los 20 minutos), los tres músicos volvieron al ruedo, los árboles del escenario ligeramente cambiados de posición y las escobillas, por fin, fuera de vista. Comenzó así la parte animada del directo, combinando las nuevas canciones de su último disco con un variado de otro álbumes anteriores y con covers como la última de los Beach Boys.

Ira Kaplan se volvió loco en un par de ocasiones, frotando su guitarra contra todo y bajándose hasta tocar el suelo con los dientes en un alarde de monstruosidad en la que el estiramiento chicloso de los temas llegaba a puntos insospechados llenos de un rock-noise que parecía extraído directamente de aquél sonido de principios de los 90, dejando a sus dos compis con las bases repetitivas en bajo y batería. Al final, Georgia Hubley y su timidez se encontraron de frente con el micro y con un público que acompañó a la dama blanca en letra y palmas, provocándole una risilla nerviosa y agradecida.

Mi primera experiencia con el trío fue desde la expectación al ensimismamiento, sorprendiéndome gratamente en algunas interpretaciones que eran auténticas animaladas, aunque el efecto soporífero de los primeros 40 minutos más la pausa eterna casi acaban con mi cansancio acumulado. Me quedé con sensación a poco pero me llevé un vinilo que, espero, apacigüe mi ansia.